Avistamiento de ballenas con niños en Tenerife

Dos horas, mar en calma y animales que se acercan: el avistamiento funciona con niños mejor que casi cualquier otra actividad en barco. Así te aseguras de que salga bien.

Por Elisa Arcangeli · Whale Watch TenerifeActualizado 2026-08-07

Por qué funciona

Casi todas las excursiones familiares en barco fallan por lo mismo: son demasiado largas y no pasa nada. Una salida de avistamiento de dos horas en una costa protegida evita ambas cosas. El trayecto de ida son veinte minutos, hay algo que mirar todo el rato y los animales son grandes, cercanos e inconfundibles.

El hidrófono es la parte que sorprende a los padres. Niños que pierden el interés escrutando un horizonte vacío se quedan completamente absortos oyendo chasquidos y silbidos salir de un altavoz.

Dos niños buscando delfines desde un barco pequeño de avistamiento en Tenerife

Qué salida reservar

La de las 9:30, sin excepción. El mar está más tranquilo por la mañana, cosa que importa mucho más con niños que con adultos, y te deja el resto del día libre.

Plantéate el charter privado si llevas un niño nervioso o sois cuatro o más. Con el barco para vosotros a nadie le molesta que alguien necesite moverse, repetir la misma pregunta cuatro veces o sentarse un rato. A partir de unas nueve personas sale además más barato por cabeza que el tour en grupo.

Qué llevar

  • Un forro o cortavientos para cada uno. En el agua hace más frío que en la playa, en cualquier mes.
  • Crema solar puesta antes de salir y gorras que no se vuelen.
  • Agua y algo de picar para después.
  • Una comida ligera una hora antes. Con el estómago vacío el mareo es peor.
  • Calzado de suela blanda. Nada de chanclas en una cubierta mojada.
  • Algo para el mareo una hora antes si tu hijo se marea en el coche.

Qué contarles antes

Dos cosas ayudan mucho. La primera, que los animales son salvajes y deciden ellos cuánto se acercan: eso evita la decepción de esperar un encuentro de parque temático. La segunda, que los calderones pasan casi todo el tiempo descansando en superficie y no saltando. Un niño que sabe cómo se ve un grupo en reposo lo va a localizar antes que tú.

Niños muy pequeños

Los bebés y los niños de uno a tres años no encajan bien en un barco pequeño: no hay dónde tumbarse, el movimiento se nota más que en una embarcación grande y dos horas son muchas sin siesta. Sobre los cuatro años es cuando empieza a funcionar, y a partir de los seis a la mayoría les encanta.

Dudas de los padres

¿A partir de qué edad?

No hay mínimo formal, pero a partir de los cuatro años es cuando la mayoría de los niños le sacan partido. Por debajo, el barco va bien y la capacidad de atención no.

¿Se va a aburrir mi hijo?

Dos horas es poco para lo que suelen durar las excursiones en barco, y eso es deliberado. El hidrófono ayuda muchísimo con los más pequeños: oír a los animales les da algo que hacer en los ratos de calma.

¿Y el mareo en niños?

Los niños se marean más que los adultos. Coge la salida de las 9:30, dales algo una hora antes si son propensos, mantenlos fuera y mirando al horizonte, y que coman algo ligero antes: con el estómago vacío es peor.

¿Hay chalecos de talla infantil?

Sí. Indica las edades de los niños al reservar para que lleven las tallas adecuadas a bordo.

2 h · máx. 1060 € por adulto

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Cuando quieras

Barco pequeño, diez personas, tres salidas al día

Con biólogo marino a bordo, hidrófono para escucharlos y un 99,9 % de avistamientos. 60 € por adulto, máximo 10 pasajeros.