Avistamiento de ballenas con niños en Tenerife
Dos horas, mar en calma y animales que se acercan: el avistamiento funciona con niños mejor que casi cualquier otra actividad en barco. Así te aseguras de que salga bien.
Por qué funciona
Casi todas las excursiones familiares en barco fallan por lo mismo: son demasiado largas y no pasa nada. Una salida de avistamiento de dos horas en una costa protegida evita ambas cosas. El trayecto de ida son veinte minutos, hay algo que mirar todo el rato y los animales son grandes, cercanos e inconfundibles.
El hidrófono es la parte que sorprende a los padres. Niños que pierden el interés escrutando un horizonte vacío se quedan completamente absortos oyendo chasquidos y silbidos salir de un altavoz.

Qué salida reservar
La de las 9:30, sin excepción. El mar está más tranquilo por la mañana, cosa que importa mucho más con niños que con adultos, y te deja el resto del día libre.
Plantéate el charter privado si llevas un niño nervioso o sois cuatro o más. Con el barco para vosotros a nadie le molesta que alguien necesite moverse, repetir la misma pregunta cuatro veces o sentarse un rato. A partir de unas nueve personas sale además más barato por cabeza que el tour en grupo.
Qué llevar
- Un forro o cortavientos para cada uno. En el agua hace más frío que en la playa, en cualquier mes.
- Crema solar puesta antes de salir y gorras que no se vuelen.
- Agua y algo de picar para después.
- Una comida ligera una hora antes. Con el estómago vacío el mareo es peor.
- Calzado de suela blanda. Nada de chanclas en una cubierta mojada.
- Algo para el mareo una hora antes si tu hijo se marea en el coche.
Qué contarles antes
Dos cosas ayudan mucho. La primera, que los animales son salvajes y deciden ellos cuánto se acercan: eso evita la decepción de esperar un encuentro de parque temático. La segunda, que los calderones pasan casi todo el tiempo descansando en superficie y no saltando. Un niño que sabe cómo se ve un grupo en reposo lo va a localizar antes que tú.
Niños muy pequeños
Los bebés y los niños de uno a tres años no encajan bien en un barco pequeño: no hay dónde tumbarse, el movimiento se nota más que en una embarcación grande y dos horas son muchas sin siesta. Sobre los cuatro años es cuando empieza a funcionar, y a partir de los seis a la mayoría les encanta.
Dudas de los padres
¿A partir de qué edad?
No hay mínimo formal, pero a partir de los cuatro años es cuando la mayoría de los niños le sacan partido. Por debajo, el barco va bien y la capacidad de atención no.
¿Se va a aburrir mi hijo?
Dos horas es poco para lo que suelen durar las excursiones en barco, y eso es deliberado. El hidrófono ayuda muchísimo con los más pequeños: oír a los animales les da algo que hacer en los ratos de calma.
¿Y el mareo en niños?
Los niños se marean más que los adultos. Coge la salida de las 9:30, dales algo una hora antes si son propensos, mantenlos fuera y mirando al horizonte, y que coman algo ligero antes: con el estómago vacío es peor.
¿Hay chalecos de talla infantil?
Sí. Indica las edades de los niños al reservar para que lleven las tallas adecuadas a bordo.
2 h · máx. 1060 € por adulto
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